Conversacion entre JOH y el juez magistrado Stewart D. Aaron

Juan Orlando Hernández Alvarado enfrentó, por primera vez, a un funcionario del sistema judicial de Estados Unidos, en este caso el juez magistrado Stewart D. Aaron.

En su primera cita -virtual- con la justicia estadounidense, JOH vistió la misma chaqueta azul con la que fue extraditado desde la Base Aérea Hernán Mejía Acosta, necesitó apoyo de su abogado para entender qué decía en inglés el juez y se limitó a mover la cabeza de lado a lado mientras veía a una ventana.

La audiencia de presentación duró menos de 20 minutos y se fijó una nueva en 18 días. Será el próximo martes 10 de mayo, a las 11:00 de la mañana, que el exgobernante se presentará ante el juez Kevin Castel, quien se encargará de leerle los cargos.

Hernández permanece, por el momento, en la cárcel de White Plains, en Nueva York.

Qué conversaron

A continuación la conversación sostenida entre Stewart D. Aaron y la defensa de Juan Orlando Hernández.

– Abogado: He discutido esto con mi cliente. Él acepta proceder virtualmente.

Juez Aaron: Sr. Orlando Hernández ¿está de acuerdo?

– JOH: Es correcto.

– Juez Aaron: Señor Orlando Hernández, usted está acusado de ciertos delitos. Tiene derecho a guardar silencio, tenemos que notificar a su país que ha sido arrestado.

– Juez Aaron: Un gran jurado emitió una acusación en su contra por importación de cocaína, posesión de ametralladoras, conspiración. Desde 2004 hasta 2022 presuntamente participó en una organización narcotraficante y recibió millones para apoyar a las DTO en Honduras, México.

– Abogado Colón: Podemos presentar una solicitud de libertad bajo fianza más adelante, una vez que tengamos las garantías en su lugar.

– Juez Aaron: Sé que hubo una extradición aquí. Llegó aquí a las 12:50 am.

– Se informa que habrá una lectura de cargos el 10 de mayo a las 11:00 am ante el juez Castel, por lo que se pasa a excluir el tiempo de la Ley de juicio rápido.

– Abogado Colón: No hay objeción.

– Juez Aaron (después del aviso 5f, a través del cual JOH asiente y mira por la ventana): Se levanta la sesión.

Acusaciones

Hernández, de 53 años, habría contribuido a introducir 500 toneladas de cocaína en Estados Unidos entre 2004 y 2022.

La fiscalía de Estados Unidos acusa a JOH, acrónimo con el que se le conoce en Honduras, de recibir “millones de dólares” de cárteles de la droga, entre ellos un millón de dólares del capo Joaquín “Chapo” Guzmán, que cumple cadena perpetua en Estados Unidos, y de crear un “narcoestado” en los ocho años que fue presidente de Honduras (2014-2022).

Los acusadores alegan que el dinero de la droga le sirvió no solo para enriquecerse -a principios de mes las autoridades hondureñas incautaron al ex mandatario su casa y decenas de propiedades, productos financieros y otros bienes- sino que sirvió para “financiar su campaña política y cometer fraude electoral” en los comicios presidenciales de 2013 y 2017.

Ello, a cambio de proteger a traficantes de droga, asegura la fiscalía.

“Soy inocente y estoy siendo sometido a un proceso de manera injusta”, dijo Hernández en un video divulgado en Tegucigalpa horas antes de abordar el avión de la DEA que el jueves lo trasladó a Estados Unidos.

¿Castigo ejemplar?

Se desconoce si el exgobernante podría llegar a algún acuerdo con la fiscalía para ver reducida su pena.

Pero la justicia estadounidense parece querer enviar un mensaje claro, como ya lo hizo con su hermano, el exdiputado Juan Antonio “Tony” Hernández, que cumple cadena perpetua por narcotráfico en Estados Unidos.

El titular de la cartera de Justicia, Merrick Garland, advirtió que su departamento “está decidido a desbaratar todo el ecosistema de las redes de tráfico de droga que dañan a los estadounidenses”, independientemente de dónde estén y quién esté detrás.

La extradición de Hernández debería “enviar un claro mensaje” a los líderes extranjeros que “abusan corruptamente de su poder para apoyar a los cárteles de la droga”, dijo por su parte la jefa de la DEA.

“Si creen que pueden esconderse detrás de su cargo, están equivocados”, advirtió Milgram.

Hernández culpa de su situación a las acusaciones “en base a mentiras” de los capos de la droga que su gobierno ayudó a extraditar y que buscarían acuerdos con la fiscalía estadounidense para reducir sus penas.

Uno de los testigos del juicio contra el narco hondureño Geovanny Fuentes Ramírez, también condenado de por vida en Estados Unidos, llegó a decir en el juicio que había oído decir a JOH que iban a “meter la droga a los gringos en sus propias narices” sin que se dieran cuenta.

Además de Tony Hernández y Fuentes, Fabio Lobo, hijo del expresidente hondureño Porfirio Lobo (2010-2014), cumple 24 años de cárcel por tráfico de cocaína.

El exjefe de la Policía Nacional hondureña Juan Carlos “El Tigre” Bonilla, acusado de “supervisar” las supuestas operaciones de narcotráfico de JOH, aguarda también su extradición a Estados Unidos.

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